El futuro de la flexibilidad laboral y cómo el Interim Management lo complementa

La pandemia cambió radicalmente la manera en que trabajamos. La flexibilidad laboral dejó de ser un beneficio para convertirse en norma: modelos híbridos, teletrabajo, mayor autonomía, balance vida-trabajo. Pero la pregunta ahora es si esa flexibilidad llegó para quedarse o si estamos entrando en una nueva etapa.
En Chile, el estudio Talent Trends 2025 de Michael Page muestra que un 38% de los profesionales está yendo más a la oficina que hace un año, y un 61% de ellos lo atribuye a políticas internas más estrictas. Una señal clara de que muchas compañías están endureciendo posturas y abriendo un debate sobre cómo equilibrar productividad, confianza y bienestar.
La percepción entre empleadores y colaboradores sigue siendo opuesta.
Solo el 18% de los empleadores en Chile cree que sus equipos son más productivos desde casa.
En contraste, 35% de los trabajadores afirma sentirse más productivo en remoto.
En otras palabras, las políticas estrictas de “regreso a la oficina” pueden tener un costo alto en compromiso, retención y atracción.
El Interim Management —la incorporación de talento ejecutivo temporal— ofrece una solución flexible y estratégica justo en este contexto:
Chile está frente a una encrucijada: cumplir con la demanda de mayor presencialidad o repensar el modelo de trabajo. La flexibilidad ya no es un “beneficio” sino un factor decisivo para la motivación y el acceso a talento.
El Interim Management aparece como un aliado para navegar esta transición: combina la agilidad de lo temporal con la solidez de la experiencia ejecutiva. Y ayuda a que las organizaciones no tengan que elegir entre productividad y flexibilidad, sino construir un modelo que les dé ambas.
This text is added to make the div non-empty for escaping empty div filters.